VIOLENCIA
EN EL NOVIAZGO.
CCH Azcapotzalco, 17 de
Marzo 2014.
El equipo “Los pumitas” de
la materia Taller de Comunicación II de acuerdo a la elaboración de proyecto de
todo el semestre, el día de hoy dieron a conocer en su blog un análisis de
resultados que hablan de la violencia en el noviazgo. Esto con el fin de hacer
reflexionar a los cch’eros sobre sus relaciones y que tomen conciencia de cómo
actuar con sus parejas.
La aplicación de esta
encuesta fue para averiguar que parejas del plantel se encuentran expuestas a
sufrir violencia en su noviazgo en base a preguntas que reflejan los síntomas
de este tipo de maltrato. De acuerdo a los datos obtenidos durante la encuesta
a noviazgos del CCH Azcapotzalco, se puede decir que 1 de cada 10 adolescentes
presentan un poco de dominio sobre su pareja, por lo que podemos decir que son
las mujeres quienes sobrellevan la relación.
Este problema se entiende
por: “toda acción u omisión que daña tanto física, emocional
como sexualmente, con el fin de dominar y mantener el control sobre la otra
persona en una relación de pareja. Para ello se pueden utilizar distintas
estrategias que van desde el ataque a su autoestima, los insultos, el chantaje,
la manipulación sutil o los golpes.”
Una forma de analizar si tu relación
se encuentran constantes los siguientes comportamientos:
1ra etapa: Tu pareja se tensa constantemente,
su tensión se acumula y crece tanto que insulta y reprocha.
2da etapa: Te agrede física y/o emocionalmente sin poder controlarse.
3ra etapa: Busca la reconciliación, dice arrepentirse, promete que va a cambiar y te llena de obsequios y se muestra muy complaciente.
2da etapa: Te agrede física y/o emocionalmente sin poder controlarse.
3ra etapa: Busca la reconciliación, dice arrepentirse, promete que va a cambiar y te llena de obsequios y se muestra muy complaciente.
Cuando este ciclo sucede más de una vez en la
relación o la pareja tiene episodios de agresión que aparecen de la nada, se
está ante un caso de violencia que debe ser detenido y atendido.
La víctima confunde los
sentimientos que se presentan en la relación amorosa, todo lo hace y lo permite
por “amor” a su pareja. Mientras que el agresor es la persona que comete la
agresión física (golpes, empujones o jaloneos), psicológica (celos,
ridiculización, las burlas o la indiferencia); son personas inseguras,
posesivas y celosas.
Algunas de las consecuencias
son lesiones severas o leves incluso la muerte, baja autoestima de la víctima,
problemas familiares, sociales y académicos. Es por ello que ante la presencia
de un mal comportamiento de la pareja se debe pedir ayuda y recurrir a las
personas que más confianza se le tenga, y en caso necesario contactar a un
centro de ayuda.
Por último quiero decir que
una relación se debe basar en el respeto, confianza y amor, en donde ambas
personas se interesen por el bien de sí mismo y del otro, así como la paciencia
de compartir sus intereses e inquietudes. No hay que confundir muestras de
efecto con conductas controladoras, así como no justificar las malas actitudes
de la pareja. Somos adolescentes nos falta mucho por vivir y conocer y no
dejemos que malas compañías marquen nuestra vida.
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